miércoles, 2 de abril de 2025

Newsletter: Marzo 2025.




En toda Europa, personas y comunidades están tomando medidas concretas para combatir el cambio climático. En esta edición del Boletín del Pacto Europeo por el Clima, conoce iniciativas como la reunión para la recogida de basura a lo largo del río Tajo, en Loures (Portugal) o las caminatas a ciegas en Kaunas (Lituania) para experimentar una sensación de cercanía y conexión con el medioambiente.

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martes, 1 de abril de 2025

Estas son las zonas de Murcia en riesgo de desaparecer a partir de 2025: "Más de 60 millones tirados"

Un informe revela cuáles son los enclaves más amenazados 


















Con la llegada de 2025 el desafío de la emergencia climática se ha vuelto más urgente que nunca. La reciente DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que afectó gravemente a Valencia ha sido un claro recordatorio de la vulnerabilidad de las ciudades frente a los fenómenos meteorológicos extremos.

Pero mientras muchos miran con temor los desastres naturales que ocurren a miles de kilómetros, pocos se han detenido a pensar en cómo el cambio climático y la subida del nivel del mar podrían afectar a las regiones más cercanas.

Durante años se han escuchado advertencias sobre la posibilidad de que algunas zonas del planeta desaparezcan debido al aumento del nivel del mar.

Sin embargo muchos no han llegado a comprender la magnitud de este problema y lo cercano que está de convertirse en una realidad que afectará a sus propias vidas. Un claro ejemplo de ello es el reciente estudio de la NASA, que ha identificado las ciudades y regiones más vulnerables a esta amenaza. De acuerdo con los datos de la agencia espacial varias ciudades costeras del mundo están en riesgo de desaparecer o quedar inundadas si las aguas siguen subiendo a la velocidad actual.
 
Pero el impacto no solo se limita a grandes ciudades como Miami o Nueva York. La Región de Murcia, una de las áreas más afectadas de España, ya está viendo los efectos de la subida del nivel del mar, y lo peor está por llegar.

























La amenaza para Murcia


Según un reciente informe de Greenpeace, el diagnóstico para la Región de Murcia es que varias áreas costeras de la región, que actualmente son altamente productivas, podrían enfrentarse a la desaparición parcial o total debido al aumento de las mareas y la intrusión de agua salada en los acuíferos.

Uno de los sectores más afectados sería la agricultura: una de las principales fuentes de ingresos de la región. Se estima que si las predicciones se cumplen, las pérdidas económicas podrían ser muy elevadas y causar un impacto devastador en la economía local. El aumento de las temperaturas y la falta de agua también agravan la situación dejando a muchas zonas agrícolas en una situación de alta vulnerabilidad.


En concreto, Greenpeace denuncia que los 60 millones que se han invertido entre 2016 y 2020 en la reposición artificial de arena en las playas podrían acabar tirados al mar.

La desaparición de zonas como la Mar Menor, una de las lagunas saladas más importantes del Mediterráneo, es otra de las principales preocupaciones. Aunque no se trata exclusivamente de un problema relacionado con la subida del nivel del mar, los efectos del cambio climático están acelerando su deterioro. La salinidad excesiva, las altas temperaturas y la contaminación están llevando a la laguna a una rápida degradación que amenaza a toda la biodiversidad local.


Zonas más afectadas en la Región de Murcia

Las áreas más vulnerables de la Región de Murcia incluyen, principalmente, las zonas costeras y las cuencas fluviales. La costa mediterránea, que incluye localidades como Cartagena, San Javier, Mazarrón y la propia Mar Menor, son los puntos de mayor riesgo aunque el informe 'La España inundable' estima que el 17% de las viviendas de la Región de Murcia estarían en riesgo de quedar inundados.

Cartagena, por ejemplo, enfrenta un grave peligro debido a su ubicación en una zona baja cerca del mar. La subida de las aguas podría inundar partes del centro urbano, desplazando a miles de personas y afectando gravemente a la economía de la ciudad, que depende en gran parte de la industria portuaria y turística.




El Mar Menor, una de las joyas naturales más importantes de la región, también se encuentra en una situación crítica. En este caso, además del cambio climático, la contaminación y la actividad humana han exacerbado la pérdida de biodiversidad y el aumento de la salinidad, lo que amenaza tanto a la fauna marina como a la economía local basada en el turismo y la pesca.

La ciencia ha advertido que los efectos del cambio climático y la subida del nivel del mar son inevitables, pero eso no significa que todo esté perdido. Existen soluciones que aunque no detendrán el avance del fenómeno, podrían mitigar sus consecuencias como la restauración de los ecosistemas naturales (como las marismas y los humedales) que actúan como barreras naturales contra la subida del nivel del mar y protegen las costas; o la regeneración de la vegetación en las zonas afectadas podría contribuir a frenar la erosión costera.





















lunes, 14 de octubre de 2024

Smart Cities Expo World Congress 2024

 Estimada Comunidad del Pacto de las Alcaldías,


 



Junto con el Smart Cities Marketplace, estamos organizando una sesión con ciudades españolas que tendrá lugar durante la Smart City Expo 2024, en Barcelona, el 6 de noviembre a las 10:00. En la reunión participarán representantes de GNE Finance para presentar las diferentes opciones de financiación públicas, privadas o público-privadas de las que disponen los ayuntamientos para financiar sus proyectos. Para más información, consulte el programa aquí. 

 


Una vez más, como socios oficiales del Smart Cities Expo World Congress, nos complace ofrecer un número limitado de entradas gratuitas para el evento. Contamos con 10 entradas Full Congress y 25 entradas para la zona de exposición completamente gratis. Las estaremos asignando a nuestra comunidad por orden de llegada. ¡No pierda tiempo! Complete el formulario para expresar su interés lo antes posible.


Tenga en cuenta que podemos aceptar un máximo de dos personas por el mismo municipio o entidad. Importante: los costos de viaje NO están cubiertos por estas entradas. Asegúrese de reservar su propio transporte una vez que reciba su confirmación.

 

¡Esperamos contar con su presencia!

Más info: https://acortar.link/N3uCgS

viernes, 19 de enero de 2024

2023, un año extremadamente cálido y muy seco

Se trató del segundo año más cálido desde el comienzo de la serie en 1961, por detrás tan solo de 2022, y del sexto más seco

El año 2023 fue extremadamente cálido y muy seco, tal y como se desprende del informe realizado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).


TEMPERATURA

El año 2023 tuvo carácter extremadamente cálido, con una temperatura media sobre la España peninsular de 15,2 °C, valor que queda 1,3 °C por encima de la media de esta estación (periodo de referencia 1991-2020). Fue el segundo año más cálido desde el comienzo de la serie en 1961, por detrás tan solo de 2022, que resultó 0,2 °C más cálido que 2023. Los nueve años más cálidos de la serie pertenecen al siglo XXI.

Tabla resumen del comportamiento térmico de 2023

Serie de anomalías de la temperatura media anual en la España peninsular desde 1961 (Periodo de referencia 1991-2020)

El año fue muy cálido en el sur de Galicia, oeste de Castilla y León, Extremadura y en el centro de Castilla-La Mancha, mientras que resultó extremadamente cálido en el resto de la España peninsular. En Baleares y Canarias fue extremadamente cálido en la mayoría de las zonas.

Se observaron anomalías térmicas cercanas a +2 °C en algunas zonas de Cataluña, Aragón, La Rioja y centro de Andalucía. En el resto de la España peninsular se situaron mayoritariamente alrededor de +1 °C. En Baleares tomaron valores en torno a +1 °C, mientras que en Canarias se situaron entre +1 °C y +2 °C.

EC = Extremadamente cálido. MC = Muy cálido. C = Cálido. N = Normal. F = Frío. MF = Muy frío. EF = Extremadamente frío

Anomalías térmicas de 2023

Las temperaturas máximas diarias quedaron en promedio 1,6 °C por encima del valor normal, mientras que las mínimas se situaron 1,0 °C por encima de la media, resultando una oscilación térmica diaria 0,6 °C superior a la normal. En 22 estaciones principales la temperatura media de 2023 fue la más alta de las respectivas series, en 29 la media de las máximas fue la más alta de la serie, y en 17 la media de las mínimas fue la más alta desde el comienzo de las observaciones.

El año comenzó con un mes de enero normal, con una temperatura media en la España peninsular que se situó 0,1 °C por debajo de la media del mes. Febrero fue también normal, con una anomalía de -0,4 ⁰C.

La primavera (periodo comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de mayo) tuvo un carácter extremadamente cálido, con una temperatura media en la España peninsular de 14,2 °C, valor que queda 1,8 °C por encima de la media de esta estación, resultando la primavera más cálida desde el comienzo de la serie en 1961. La primavera comenzó con un mes de marzo muy cálido, con una temperatura media en la España peninsular que se situó 1,8 °C por encima de la media del mes, resultando el tercer mes de marzo más cálido desde el comienzo de la serie. Abril fue extremadamente cálido, con una temperatura media 3,0 °C por encima de la normal, resultando el mes de abril más cálido la serie. Mayo fue normal, con una temperatura media 0,5 °C por encima de la media.

El verano (periodo comprendido entre el 1 de junio y el 31 de agosto) tuvo un carácter muy cálido, con una temperatura media en la España peninsular de 23,4 °C, valor que queda 1,3 °C por encima de la media de esta estación, resultando el tercer verano más cálido desde el comienzo de la serie. El mes de junio fue cálido, con una temperatura media en la España peninsular que se situó 1,0 °C por encima de la media del mes. Julio resultó muy cálido, con una temperatura media 1,2 °C por encima de la normal, mientras que agosto fue extremadamente cálido, con una temperatura media 1,8 °C por encima de la media, resultando el mes de agosto más cálido de la serie, empatado con agosto de 2003.

El otoño (periodo comprendido entre el 1 de septiembre y el 30 de noviembre) tuvo un carácter extremadamente cálido, con una temperatura media en la España peninsular de 16,3 °C, valor que queda 1,9 °C por encima de la media de esta estación. Se trató del segundo otoño más cálido desde el comienzo de la serie. El mes de septiembre fue muy cálido, con una temperatura media en la España peninsular que se situó 1,1 °C por encima de la media del mes. Octubre resultó muy cálido, con una temperatura media 2,6 °C por encima de la normal, siendo el segundo mes de octubre más cálido de la serie. Noviembre fue también muy cálido, con una temperatura media 2,0 °C por encima de la media, resultando el segundo mes de noviembre más cálido de la serie.

Por último, el mes de diciembre fue en conjunto cálido, con una temperatura media sobre la España peninsular de 7,5 °C, valor que queda 0,8 °C por encima de la media de este mes. 


TEMPERATURAS EXTREMAS

En 2023 fueron frecuentes los episodios de altas temperaturas, observándose cuatro olas de calor en la península ibérica y Baleares y tres en Canarias.

En julio hubo dos olas de calor en la península ibérica y Baleares, ambas de corta duración, que se extendieron entre los días 9 a 12 y 17 a 19. En agosto se observaron otras dos olas de calor en la península ibérica y Baleares, más prolongadas e intensas que las de julio, que se extendieron entre los días 6 a 13 y 18 a 25, con temperaturas máximas por encima de los 40,0 °C en gran parte del territorio, llegando a superarse los 45,0 °C en algunos puntos de la provincia de Valencia y de Andalucía los días 10 y 11 de agosto.

En Canarias se registraron también dos olas de calor en agosto: la primera entre los días 10 y 14, en la que se superaron los 40,0 °C en todas las islas, y la segunda, de menor intensidad, entre el 20 y el 24 de agosto. Hubo, además, una tercera ola de calor en Canarias, entre los días 2 y 17 de octubre, que resultó excepcional por su duración y por lo tardío de las fechas en las que se produjo.

Otro episodio destacado, aunque sin llegar a constituir una ola de calor, fue el intenso y prolongado episodio cálido que se extendió entre el 15 de abril y el 10 de mayo, con temperaturas muy por encima de las habituales para la época del año, durante el cual se alcanzaron las temperaturas más altas de la primavera. Las temperaturas fueron especialmente elevadas entre los días 24 y 29 de abril, debido a la entrada de una masa de aire muy cálido y seco de origen norteafricano, llegando a registrarse valores por encima de 35 °C en numerosos puntos del sur peninsular.

Las temperaturas más altas del año entre observatorios principales correspondieron a Valencia/aeropuerto, donde se registraron 46,8 °C el 10 de agosto, Córdoba/aeropuerto, con 45,0 °C el 11 de agosto, Valencia, con 44,5 °C el 10 de agosto, y Granada/aeropuerto, donde se midieron 44,3 °C el 9 de agosto. En once estaciones principales se registró en 2023 la temperatura máxima diaria más alta desde que hay registros, y en ocho se observó la mínima diaria más alta (la noche más cálida) desde el comienzo de las observaciones.

En cuanto a bajas temperaturas, en 2023 hubo varios episodios fríos con temperaturas por debajo de las normales, si bien ninguno de ellos puede considerarse ola de frío. Destacó el episodio que dio comienzo tras el paso de las borrascas Gerard y Fien, que se extendió entre el 18 de enero y el 2 de febrero, y el de los días 24 a 28 de febrero, debido a la borrasca Juliette, que produjo una entrada de aire muy frío de origen polar, en el que se registraron las temperaturas más bajas del invierno. Otros episodios destacados fueron el de los días 1 a 5 de marzo y el de 12 a 23 de mayo, en los que tanto las temperaturas máximas como las mínimas se situaron muy por debajo de las habituales para la época del año.

Las temperaturas más bajas de 2023 entre observatorios principales correspondieron a Molina de Aragón, donde se registraron ‑15,8 °C el 28 de febrero, Puerto de Navacerrada, con -11,6 °C también el 28 de febrero, Soria, con ‑9,6 °C el 24 de febrero, y Teruel, donde se midieron ‑9,0°C el 30 de enero.


PRECIPITACIONES

El año 2023 fue en su conjunto muy seco en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre España peninsular de 536,6 mm, valor que representa el 84 % del valor normal en el periodo de referencia 1991-2020. Se trata del sexto año más seco desde el comienzo de la serie en 1961, y el cuarto del siglo XXI.

Tabla resumen del comportamiento pluviométrico de 2023

Serie de precipitación media del año 2023 en España peninsular desde 1961. La línea morada representa el valor medio del periodo de referencia 1991-2020

El año 2023 tuvo carácter entre normal y seco en prácticamente toda la Península, y en ambos archipiélagos. El año fue entre seco y muy seco en la mitad sureste peninsular, áreas de Castilla y León, puntos de Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y sur de Extremadura, llegando a ser extremadamente seco en áreas de Cataluña, Comunitat Valenciana y Andalucía. Por el contrario, el año fue entre normal y húmedo en el centro peninsular, Galicia, noroeste de Castilla y León, oeste de Asturias, noreste de Cantabria, norte de País Vasco y Navarra y noroeste de Aragón, llegando a ser muy húmedo en algunos puntos de estas zonas. En el archipiélago balear, el año tuvo carácter entre seco y muy seco en todas las islas. En el archipiélago canario el año fue, en general, entre seco y muy seco, llegando a ser extremadamente seco en la isla de Lanzarote y el norte de la isla de Tenerife.

EH = Extremadamente húmedo. MH = Muy húmedo. H = Húmedo. N = Normal. S = Seco. MS = Muy seco. ES = Extremadamente seco

La precipitación acumulada en el año 2023 fue inferior al valor normal en prácticamente toda la Península y llegó a ser inferior al 75 % en la mitad sureste peninsular y ambos archipiélagos. En contraste, la precipitación acumulada llegó a superar el 100 % del valor normal en el centro peninsular, Galicia, noroeste de Castilla y León, en la cornisa cantábrica, con excepción de Asturias y en los Pirineos navarro y aragonés.

Porcentaje de la precipitación acumulada en 2023 respecto de la media 1991-2020

El año 2023 comenzó con un mes de enero normal en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 59,9 mm, valor que representa el 93 % del valor normal del mes (periodo de referencia: 1991-2020). Se trató del trigésimo primer mes de enero más seco desde el comienzo de la serie en 1961 y del décimo tercero del siglo XXI. El mes de febrero tuvo carácter muy seco, con una precipitación media sobre la España peninsular un 33 % del valor normal del mes. Fue el noveno mes de febrero más seco desde el comienzo de la serie en 1961 y del sexto del siglo XXI.

La primavera fue, en su conjunto, muy seca en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 95,4 mm, valor que representa el 53 % del valor normal del trimestre en el periodo de referencia 1991-2020. Se trató de la segunda primavera más seca desde el comienzo de la serie en 1961, después de la primavera de 1995. En Canarias se trató también de la segunda primavera más seca detrás de la de 1961. La primavera comenzó con un mes de marzo muy seco en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 21,2 mm, valor que representa el 36 % del valor normal del mes (periodo de referencia: 1991-2020). Fue el sexto mes de marzo más seco desde el comienzo de la serie en 1961 y del segundo del siglo XXI, después de marzo de 2021. Abril fue extremadamente seco en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 14,2 mm, valor que representó el 22 % del valor normal del mes. Se trató del mes de abril más seco desde el comienzo de la serie en 1961. Mayo fue normal, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 60,0 mm, valor que representó el 106 % del valor normal del mes.

Por el contrario, el verano resultó muy húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 87,2 mm, valor que representa el 124 % del valor normal del trimestre en el periodo de referencia 1991-2020. Se trató del decimosexto verano más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, y del tercero más húmedo del siglo XXI, después de los veranos de 2010 y 2018. En Canarias fue el segundo verano más húmedo después del verano de 2015. El verano comenzó con un mes de junio muy húmedo, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 67,2 mm, valor que representa el 210 % del valor normal del mes (periodo de referencia: 1991-2020). Se trató del cuarto mes de junio más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, detrás de 1988, 1992 y 2010, siendo, por tanto, el segundo más húmedo del siglo XXI. En Canarias fue el mes de junio más húmedo desde 1961. Por el contrario, julio tuvo carácter muy seco, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 9,9 mm, valor que representa el 59 % del valor normal del mes. Finalmente, agosto tuvo carácter muy seco en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 10,1 mm, valor que representa el 47 % del valor normal del mes.

El otoño fue su conjunto húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre España peninsular de 243,6 mm, valor que representa el 121 % del valor normal del trimestre en el periodo de referencia 1991-2020. Se trató del decimoséptimo otoño más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, y el quinto del siglo XXI. Por el contrario, en Baleares fue el tercer otoño más seco desde el comienzo de la serie, detrás de 1983 y 1981. El otoño comenzó con un mes de septiembre muy húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 67,4 mm, valor que representa el 151 % del valor normal del mes (periodo de referencia: 1991-2020). Se trató del octavo mes de septiembre más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, y el más húmedo del siglo XXI. Octubre mantuvo carácter muy húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 105,1 mm, valor que representa el 135 % del valor normal del mes. Finalmente, noviembre tuvo carácter normal con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 71,1 mm, valor que representa el 91 % del valor normal del mes.

Finalmente, el mes de diciembre tuvo carácter muy seco en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 33,4 mm, valor que representa el 46 % del valor normal del mes. Fue el décimo mes de diciembre más seco desde el comienzo de la serie en 1961, y el sexto del siglo XXI. En Baleares fue el tercer mes de diciembre más seco, detrás de 2015 y 1974.


PRECIPITACIONES INTENSAS

A lo largo de 2023 hubo numerosos episodios de lluvias fuertes. El año comenzó con la borrasca Fien, entre los días 14 y 18 de enero que produjo intensos vientos, fenómenos costeros e importantes acumulaciones de precipitación y nevadas previstas, principalmente en zonas del norte peninsular y especialmente a lo largo de la cornisa cantábrica. En febrero destacaron las borrascas Isaak, los días 6 y 7 y la borrasca Juliette, a finales del mes. Isaak trajo consigo advección húmeda sobre la fachada mediterránea peninsular produciendo fenómenos costeros en la zona mediterránea. A partir del día 8 la presencia de una DANA aumentaría la inestabilidad atmosférica, provocando una situación persistente de precipitaciones y que serían en forma de nieve en zonas del interior de la mitad este de la Península. En junio se produjo el paso de la borrasca Oscar, que provocó precipitaciones copiosas en Canarias. A finales del mes de agosto se produjo un episodio de lluvias intensas y generalizadas en la Península y Baleares como consecuencia del descuelgue de una vaguada hacia el oeste peninsular que terminaría aislándose en una DANA situada al oeste de la Península. Los días 1 y 2 de septiembre se produjeron fuertes precipitaciones, en algunas zonas del este y centro peninsular fueron más intensas y abundantes. En otoño destacó el paso de la borrasca Aline, a finales de octubre, y el paso de la borrasca Domingos que afectó a la Península los días 4 y 5 de noviembre produciendo intensas precipitaciones en Galicia y fenómenos costeros en el norte peninsular.

Entre los valores de precipitación máxima diaria registrados entre los observatorios principales en el año 2023 destacan Vigo/Peinador que registró 112,8 mm el día 25 de octubre; Tortosa que registró 105,8 mm y Valencia con 86,0 mm el día 2 de septiembre; Castellón/ Almassora que el 25 de mayo registró 98,4 mm; Santander/CMT, Bilbao/aeropuerto, Donostia/San Sebastián /aeropuerto que el 16 de enero registraron 94,6 mm, en los dos primeros y 88,0 mm en el último; Madrid/Cuatro Vientos y Guadalajara  que registraron 91,2 mm y 86,4 mm el 19 de octubre y que constituyen los valores más altos de su series. En cuanto a la precipitación total anual, entre las estaciones principales, destacan los 2341,6 mm acumulados en Vigo/Peinador; los 2045,5 mm acumulados en Donostia/Sebastián/aeropuerto; los 1951,7 mm acumulados en Hondarribia/Malkarroa; los 1928,1 mm acumulados en Santiago de Compostela/Labacolla y los 1878,0 mm acumulados en Pontevedra.


Fuente: MITECO

miércoles, 17 de enero de 2024

El bitcoin, una ‘esponja’ que se bebe el agua dulce del planeta a velocidad de vértigo

Descubren que cada pequeña operación de esta criptomoneda consume tanta agua como una piscina

Este impacto se une a su fortísimo consumo de energía y sus emisiones a la atmósfera

El bitcoin es una esponja que chupa el agua potable del planeta

El bitcoin es una moneda virtual, pero sus impactos medioambientales afectan al mundo tangible. No solo supone una fuerte emisión de gases de efecto invernadero, sino también un elevado consumo de agua, según acaba de poner de manifiesto un estudio científico.

La minería de criptomonedas utiliza una cantidad significativa de agua y esta situación irá en aumento porque se prevé un incremento de la demanda de este tipo de moneda, según un informe elaborado por el economista financiero Alex de Vries y publicado en la revista Cell Reports Sustainability, donde ofrece la primera estimación exhaustiva del consumo de agua de Bitcoin.

El estudio advierte de que si las criptomendas siguen aumentando su escala de uso y no se aplican restricciones, ello puede generar problemas de agua, especialmente en países que ya luchan contra la escasez de este líquido, incluyendo a Estados Unidos.

"Muchas partes del mundo sufren sequías y el agua dulce es un recurso cada vez más escaso (afirma de Vries, estudiante de doctorado en la Universidad Libre de Ámsterdam (Países Bajos). Si seguimos utilizando este valioso recurso para hacer cálculos inútiles, la realidad será realmente dolorosa", afirma.

El bitcoin y otras criptomonedas dependen del agua

Las investigaciones anteriores sobre el uso de recursos de las criptomonedas se habían centrado sobre todo en el consumo de electricidad. Cuando se realiza el minado Bitcoins, la criptomoneda más popular, ‘mineros’ de todo el mundo compiten para resolver ecuaciones matemáticas en Internet, y los ganadores en ese proceso obtienen una parte del valor de Bitcoin. En la red Bitcoin, los mineros hacen unas 350 quintillones -es decir, 350 seguido de 18 ceros- de operaciones cada segundo, una actividad que consume una enorme cantidad de potencia de cálculo.

"La respuesta correcta surge cada 10 minutos, y el resto de los datos, quintillones de ellos, son cálculos que no sirven para nada y, por tanto, se descartan inmediatamente", afirma de Vries.


Una gran cantidad de agua para refrigerar los ordenadores

Durante el mismo proceso, se utiliza una gran cantidad de agua para refrigerar los ordenadores de los grandes centros de datos. Basándose en datos de investigaciones anteriores, de Vries calcula que la minería de Bitcoin consume entre 8,6 y 35,1 gigalitros (GL) de agua al año solamente en Estados Unidos.

Además de refrigerar los ordenadores, las centrales eléctricas de carbón y gas que suministran electricidad para hacer funcionar dichos equipos también utilizan agua para bajar la temperatura. Esta agua de refrigeración se evapora y no puede reutilizarse. Por tanto, el agua evaporada de las centrales hidroeléctricas también se suma a la huella hídrica de la demanda de energía de Bitcoin.

Evolución del consumo de agua por el bitcoin

En total, de Vries estima que en 2021 la minería de Bitcoin consumió más de 1.600 GL de agua en todo el mundo. Cada transacción en la cadena de bloques de Bitcoin utiliza una media de 16.000 litros de agua, cantidad suficiente para llenar una piscina convencional. Pero las previsiones son aún más preocupantes, porque se espera que el consumo de agua de Bitcoin aumente a 2.300 GL en 2023, afirma de Vries.

Sólo en Estados Unidos la minería de Bitcoin consume entre 93 y 120 GL de agua al año, lo que equivale al consumo medio de agua de 300.000 hogares estadounidenses o de una ciudad como Washington D.C.


Un problema que va en aumento

"El precio del Bitcoin ha aumentado recientemente y ha alcanzado su punto más alto del año, a pesar del reciente colapso de varias plataformas de criptodivisas. Esto tendrá graves consecuencias, porque cuanto mayor sea el precio, mayor será el impacto medioambiental --subraya--. Lo más doloroso de la minería de criptomonedas es que utiliza mucha potencia de cálculo y muchos recursos, pero estos recursos no se destinan a crear algún tipo de modelo, como la inteligencia artificial, que luego se pueda utilizar para otra cosa. Sólo se hacen cálculos inútiles", denuncia.

Centro de datos

Con un valor de más de 37.000 dólares por moneda, Bitcoin sigue expandiéndose por todo el mundo. En los países de Asia Central, donde el clima seco ya está ejerciendo presión sobre el suministro de agua dulce, el aumento de las actividades mineras de Bitcoin empeorará el problema. En Kazajistán, un centro mundial de minería de criptomonedas, las transacciones de Bitcoin consumieron 997,9 GL de agua en 2021. Este país de Asia Central ya está lidiando con una crisis de agua, y la creciente huella hídrica de la minería de Bitcoin podría exacerbar la escasez.

De Vries sugiere que estrategias como la modificación del software de minería de Bitcoin podrían reducir la energía y el agua necesarias para este proceso. La incorporación de fuentes de energía renovables que no requieran agua, como la eólica y la solar, también puede reducir el consumo de agua.

"Pero, ¿realmente se quiere gastar energía eólica y solar para el cripto? En muchos países, incluido Estados Unidos, la cantidad de energía renovable es limitada. Claro que puedes trasladar algunas de estas fuentes de energía renovable al cripto, pero eso significa que algo más se alimentará con combustibles fósiles. No estoy seguro de si se sale ganando", concluye.


Fuente: La Opinión de Murcia

martes, 16 de enero de 2024

El cambio climático reduce la producción de las rías gallegas

Los científicos estudian los cambios en los vientos, en las corrientes y la subida de la temperatura del agua como las principales causas de la elevada mortandad de marisco que se está produciendo en las rías

El cambio climático reduce la producción de las rías gallegas

El sector marisquero y pesquero viene alertando en los últimos años de una importante caída de la productividad en las rías gallegas; en unas más que en otras, pero en todo caso generalizada. La almeja y el berberecho son las especies más afectadas, pero la elevada mortandad afecta también a otras especies como el mejillón, la nécora, el percebe o la navaja. Tampoco la pesca de litoral se libra de estos cambios.

Un panorama que ha motivado la alerta de todo el sector y que obligó a la Xunta a poner en marcha varios estudios para conocer con detalle lo que está pasando en las rías. De todo ello hablamos en esta edición de Vermú con Ser, con el sector y con los técnicos que están estudiando con detalle los cambios ambientales que se están detectando.

El presidente de la Federación de Cofradías y patrón mayor de Ribeira, José Antonio Pérez, señaló que el sector está muy preocupado, temiendo que las rías pierdan la elevada producción marisquera y pesquera, y que esto obligue a reducir sistemáticamente el número de trabajadores que pueden vivir del mar; no solo mariscadores y pescadores, sino también en el resto del sector mar-industria como depuradoras, concederos, transportistas, etc.

José Antonio Pérez afirma que la situación ya está llegando al límite, especialmente en el marisqueo. Afirma que aunque los bancos están en perfectas condiciones, bien cuidados, la semilla que siembran no crece, sin saber bien por qué está pasando eso.


El último episodio, un exceso de agua dulce

El sector reconoce que la última gran mortandad ocurrida en fin de año fue debido a un exceso desproporcionado de agua dulce que llegó a las rías con las intensas lluvias de noviembre, pero sospechan también de otros factores que han pedido a la Xunta que se investiguen para poder tomar medidas. Reclaman además ayudas especiales para los mariscadores bien con la declaración de la zona catastrófica solicitada al Gobierno Central, o ayudas directas que ya están negociando con la Xunta. Actualmente hay varios estudios en marcha, que se suman a los realizados en los últimos años, para conocer qué está cambiando en las rías.

José Manuel Parada, investigador en el Centro de Investigancións Mariñas de Corón, en Vilanova, explicó en este programa que entre los cambios más llamativos están los vientos. Señaló que desde el año 2015 “han desaparecido los vientos del norte en algunas rías”, sobre todo en la de Ferrol, pero también en la de Arousa; y por el contrario, “hay un incremento significativo de los vientos del sur”.

Este cambio impide la regeneración de las rías, porque los vientos del norte son los que mueven las corrientes de fondo y favorecen la producción del fitoplancton, principal alimento de las diversas especies. Por ello, sin vientos del norte, las rías generan menos alimento.

En términos similares se manifestó Andrés Simón, titulado en Ciencias del Mar, técnico de la lonja de Campelo, en Poio, punto de venta de las tres cofradías del fondo de la ría de Pontevedra: Raxó, Pontevedra y Lourizán. En este caso, señala también el cambio de las corrientes y el aumento de la temperatura del agua que está facilitando la llegada de nuevas especies a las rías, propias hasta ahora de otras latitudes.

Pero además de estos cambios, el pasado año las intensas lluvias de noviembre provocaron una elevada mortandad en las rías. En la de Pontevedra dejaron un panorama desolador, con una mortalidad muy elevada: del 100% en el berberecho; 70% en la almeja fina; y 60% en la almeja japónica. Pero a mayores, el agua dulce dejó los bancos sin apenas juveniles para garantizar una reproducción adecuada.

Ante esta situación, el técnico de la lonja considera que sería necesario “parar y dejar recuperar los bancos del fondo de la ría, al menos hasta el verano”, para facilitar su regeneración; aunque para ello reconoce que se necesitan ayudas que permitan garantizar unos ingresos mínimos a los 600 mariscadores que trabajan en el fondo de la ría. De momento, en enero estos bancos están cerrados, mientras se concreta el nuevo plan de explotación, que está en estudio.


Cambios en la explotación para adaptarse al cambio climático

En todo caso, en el contexto actual, los técnicos plantean también cambios en la explotación de las rías para adaptarse a los cambios ambientales. Entre ellos, José Manuel Parada, desde el Centro de Investigacions Mariñas de Corón, plantea reducir los periodos de explotación y aumentar la talla mínima permitida, lo que facilitaría la regeneración de los bancos y contar con más juveniles para aumentar la producción.

Esta medida se implantó con éxito en Ferrol y se pretende ir extendiendo al resto de las rías. Ante la posible oposición del sector, el científico pide a los mariscadores que “no piensen en recoger kilos sino euros”, y que tengan en cuenta que los bivalvos mas grandes tienen un precio más alto, con lo cual, con menos kilos podrían mantener los ingresos.

Los científicos, son sin embargo optimistas. Reconocen que ahora mismo estamos en la etapa de incertidumbre por los cambios que se están produciendo, pero recalcan que las especies terminarán adaptándose a los cambios climáticos, o incluso que esos cambios facilitarán la producción de otras especies que actualmente no se dan en estas rías.

Andrés Simón recordó por ejemplo que hasta el año 2000, en las rías gallegas no existía la almeja japónica, que llegó como especie invasora y que ahora es, en algunas zonas, la especie que más se produce.

En todo caso, los científicos reconocen que los cambios ambientales obligarán a realizar cambios en la explotación y que ello puede tener de entrada un impacto económico negativo. Para evitarlo, o cuando menos reducirlo, están en marcha diversos estudios que permitan adaptarse cuanto antes a las nuevas condiciones de las rías gallegas.


Fuente: Cadena SER

El Gobierno aprueba la actualización del Programa Nacional de Control Contaminación Atmosférica 2023 - 2030

Cumple con la obligación de la Directiva de Techos de actualizar el plan cada 4 años para reducir emisiones de contaminantes atmosféricos

Establece medidas transversales y sectoriales en consonancia con las políticas climáticas y energéticas definidas en el borrador de actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030

Permitirá reducir de manera muy significativa los niveles de contaminantes muy nocivos para la salud

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) la actualización del Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica 2023-2027 (PNCCA - 2023). Se trata de un plan que permitirá reducir de manera muy significativa los niveles de contaminación de compuestos y sustancias nocivas para la salud en cumplimiento con los compromisos establecidos para España en la Directiva de Techos Nacionales de Emisión para 2030.

El programa establece un total de 61 medidas dirigidas a todos los sectores contaminantes necesarias para alcanzar esta meta, y proteger la salud de las personas y de los ecosistemas.


La Directiva de Techos Nacionales de Emisión para 2030

La directiva instauró unos compromisos nacionales de reducción de emisiones para el dióxido de azufre (SO2), los óxidos de nitrógeno (NOx), los compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM), el amoníaco (NH3) y las partículas finas (PM2,5) para 2020 y 2030, que España incorporó a su ordenamiento jurídico mediante el Real Decreto 818/2018.

Además, estableció la obligación de los Estados Miembros de aprobar un Programa Nacional de Control de la Contaminación, y su actualización cada 4 años, así como un objetivo final de resultado en el año 2030 y un objetivo intermedio para el año 2025 (según senda lineal entre objetivos año 2020 y 2030).


57 medidas por sectores de actividad

Con dichos objetivos, la actualización del PNCCA, que ahora será enviado a la Comisión Europea y a la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), establece una serie de medidas sectoriales y transversales, en consonancia no solo con las políticas nacionales de calidad del aire, sino también con las políticas energéticas y climáticas definidas en el borrador de actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 remitido a la Comisión Europea el pasado mes de junio.

En total, 57 medidas que están agrupadas por sectores de actividad en 8 paquetes sectoriales (mix energético, transporte, industria, eficiencia energética en industria manufacturera y en el sector residencial y comercial, generación y gestión de residuos, agricultura y ganadería) y 4 medidas destinadas a mejorar la situación a futuro de los compuestos orgánicos volátiles (son de especial relevancia los trabajos iniciados para la elaboración de un futuro Plan nacional de Ozono).

Así, por ejemplo, el paquete de medidas que incide sobre el mix energético tiene por objetivo principal la descarbonización, desnitrificación y desulfuración, con promoción de manera específica de tecnologías renovables y uso eficiente de la energía y, en segundo lugar, de seguridad de suministro del sector energético.

Por su parte, la descarbonización y la reducción de las emisiones contaminantes en el sector del transporte se logrará mediante la reducción del consumo de combustible (por ejemplo, fomentando el cambio modal a modos más eficientes) y con la contribución de distintas tecnologías (principalmente los biocarburantes y la electricidad renovable). Asimismo, hay medidas encaminadas la reducción de depósito en vertedero, la fertilización eficiente y la reducción de las emisiones de amoníaco en el sector ganadero. 

Sumadas a las medidas ya incorporadas, se cumplirían los compromisos de reducción de todos los contaminantes para el año 2025 (año de referencia según trayectoria lineal entre 2020 y 2030). En relación con los compromisos a cumplir a partir del año 2030, se cumplirían para cuatro de los cinco contaminantes, no haciéndolo para los compuestos orgánicos volátiles distintos del metano.

Además, la combinación de las medidas de las actualizaciones del PNIEC y del PNCCA permitirá reducir hasta 2030 el número de muertes prematuras vinculadas a la contaminación atmosférica alrededor de un 49% respecto del escenario tendencial, lo que supone una reducción de 5.885 muertes prematuras en el año 2030 respecto al 2019.


Compromisos nacionales

Como se ha señalado, la Directiva de Techos fijó unos compromisos nacionales para cada Estado miembro. Así, los porcentajes de reducción para España en 2030 (con respecto al año 2005) son de un 88% para el dióxido de azufre (SO2), un 62% para el óxido de nitrógeno, un 39% para compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM), un 16% para el amoníaco (NH3) y un 50% para partículas finas (PM2,5).

Las medidas propuestas en el PNCCA permiten alcanzar en 2021 y 2025 los objetivos de reducción de todos los contaminantes y, para el año 2030, permitirán cumplir los objetivos de cuatro de los contaminantes (SO2, NOx, NH3 y PM2,5), con reducciones del 95% para el dióxido de azufre, 82% para los óxidos de nitrógeno, 18% para el amoníaco y 58% para las partículas finas.

En cuanto a los compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM) no se alcanzaría el objetivo (la reducción se quedaría en el 38%, tan solo a un 1% de cumplir con el objetivo).

El cumplimiento de la Directiva de Techos ayudará a cumplir también los valores límite y objetivo de calidad del aire establecidos en la Directiva relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa.

Durante el proceso de elaboración del Programa se ha contado con la participación de otros departamentos ministeriales implicados en la ejecución de las medidas del mismo. También se han tenido en cuenta las aportaciones de las comunidades autónomas, de los interesados y del público, a través de un proceso de participación pública que tuvo lugar entre el 24 de julio y el 18 de septiembre de 2023.


Fuente: MITECO

lunes, 15 de enero de 2024

2024 puede batir el calor récord de 2023 por El Niño, según la Organización Meteorológica Mundial

El año pasado fue el más caluroso de la historia "por un margen enorme"

Incremento de temperaturas en los últimos 170 años con el repunte final de 2023

La Organización Meteorológica Mundial avisa que 2024 podría ser aún más caluroso que 2023, dado que el evento de El Niño suele tener el mayor impacto en las temperaturas globales tras alcanzar su cénit.

Este organismo ha confirmado oficialmente que 2023 es el año más cálido jamás registrado, "por un margen enorme". La temperatura global promedio anual se acercó a 1,5° Celsius por encima de los niveles preindustriales, algo simbólico porque el Acuerdo de París sobre el cambio climático tiene como objetivo limitar el aumento de temperatura a largo plazo (promediado durante décadas en lugar de un año individual como 2023) a no más de 1,5° Celsius por encima de los niveles preindustriales, precisa en un comunicado.

Seis conjuntos de datos internacionales utilizados para monitorear las temperaturas globales y consolidados por la OMM muestran que la temperatura global promedio anual fue 1,45 +/- 0,12 °C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900) en 2023. Las temperaturas globales en cada mes entre junio y diciembre establecieron nuevas registros mensuales. Julio y agosto fueron los dos meses más calurosos registrados.

Aumento de las temperaturas desde finales del XIX, cada raya de color es un año diferente

"El paso del enfriamiento de La Niña al calentamiento de El Niño (las oscilaciones con repercusión global en la temperatura en superficie del Océano Pacífico ecuatorial) para mediados de 2023 se refleja claramente en el aumento de la temperatura con respecto al año pasado. Dado que El Niño suele tener el mayor impacto en las temperaturas globales después de alcanzar su punto máximo, 2024 podría ser aún más caluroso", afirmó la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.


Acelerar la transición a las energías renovables

"El cambio climático es el mayor desafío al que se enfrenta la humanidad. Nos está afectando a todos, especialmente a los más vulnerables. No podemos darnos el lujo de esperar más. Ya estamos tomando medidas, pero tenemos que hacer más y tenemos que hacerlo rápidamente. Tenemos que hacer reducciones drásticas en las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerar la transición a fuentes de energía renovables", afirmó.

Desde la década de 1980, cada década ha sido más cálida que la anterior. Los últimos nueve años han sido los más cálidos jamás registrados. Los años 2016 (fuerte El Niño) y 2020 fueron clasificados anteriormente como los más cálidos registrados, con 1,29 +/- 0,12°C y 1,27 +/- 0,12°C por encima de la era preindustrial.

Este año puede ser aún más caluroso

Según los seis conjuntos de datos, el promedio de diez años 2014-2023 fue 1,20 +/- 0,12 °C por encima del promedio de 1850-1900, teniendo en cuenta un margen de incertidumbre.

"Las acciones de la humanidad están quemando la tierra. 2023 fue un mero anticipo del futuro catastrófico que nos espera si no actuamos ahora. Debemos responder a los aumentos récord de temperatura con medidas innovadoras", afirmó el Secretario General de la ONU, António Guterres.


Amplia red de monitorización

Las cifras consolidadas de la OMM se basan en seis conjuntos de datos internacionales para proporcionar una evaluación autorizada de la temperatura. 2023 fue clasificado como el año más cálido en los seis conjuntos de datos.

La OMM utiliza conjuntos de datos basados en datos climatológicos de sitios de observación, barcos y boyas en redes marinas globales, desarrollados y mantenidos por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA), el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA (NASA GISS), el Met Office Hadley Center del Reino Unido y la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia (HadCRUT) y el Berkeley Earth Group.

La OMM también utiliza conjuntos de datos de reanálisis del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Plazo Medio y su Servicio de Cambio Climático Copernicus, y de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). El reanálisis combina millones de observaciones meteorológicas y marinas, incluidas las procedentes de satélites, utilizando un modelo meteorológico para producir un reanálisis completo de la atmósfera.


Fuente: La Opinión de Murcia

jueves, 11 de enero de 2024

La UMH de Elche colabora en un estudio sobre la amenaza del cambio climático en la cuenca mediterránea

La investigación cuantifica una reducción del 92% en el caudal de 31 fuentes monitoreadas entre 2013 y 2023 en las montañas litorales de Cataluña

Universidad Miguel Hernández de Elche

El Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) de Cataluña junto con la Universidad Miguel Hernández de Elche y otras 15 instituciones científicas de España, Portugal, Italia y Suiza han elaborado un estudio sobre la amenaza que sufren las regiones del clima mediterráneo, California (EE.UU.), Chile central, la región del Cabo Occidental (Sudáfrica) y el suroeste de Australia debido a los cambios en los patrones de temperatura y la ausencia de precipitación.

El estudio, publicado en la revista Global Change Biology, evalúa cuáles son los factores de origen biológico y humano que determinan el funcionamiento de las fuentes mediterráneas, así como las principales amenazas que se ciernen sobre estos ecosistemas acuáticos. Para ello, un equipo multidisciplinar formado por 17 especialistas en la materia realizaron una síntesis sobre las principales características de las fuentes, un trabajo que cuantifica una reducción del 92% en el caudal de 31 fuentes monitoreadas entre 2013 y 2023 en las montañas litorales de Cataluña, habiéndose secado el 45% de estas fuentes en tan solo una década.

Los autores finalizan el trabajo proporcionando una serie de recomendaciones para poner en marcha estrategias coordinadas que garanticen la conservación efectiva de estos ecosistemas amenazados y reclaman la preservación urgente de las fuentes.


Fuente: Cadena SER