Octubre ha sido un mes crucial para Europa en su lucha contra el cambio climático. Con la vista puesta en la COP30 que se celebrará en Brasil este noviembre, la Comisión Europea lanzó una nueva estrategia internacional para asegurar el liderazgo de la UE en los mercados globales de energía y clima. Europa está apostando fuerte por una transición energética mundial justa, segura y sostenible, posicionándose como la voz principal en un cambio que no solo le beneficia a ella, sino también al resto del mundo.
A nivel local, las ciudades europeas también están marcando el ritmo. Más de 200 alcaldes y líderes regionales se reunieron en Bruselas el 16 de octubre para reafirmar su compromiso con un futuro sin emisiones. Este evento dejó claro que el cambio climático no solo es un tema de gobiernos nacionales, sino también una responsabilidad local. Las ciudades se están convirtiendo en los motores de la acción climática, implementando políticas verdes y sostenibles que sirven de ejemplo para toda Europa.
Por otro lado, la política climática ocupó un lugar central en el Consejo Europeo. Los líderes de la UE debatieron una propuesta radical: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 90% para 2040. Este objetivo ambicioso, que se discutirá en noviembre, está generando mucho debate, especialmente sobre cómo afectará a la economía y a las industrias clave. Además, la UE está preparando nuevas medidas para asegurar la estabilidad del mercado de carbono, especialmente en sectores como el transporte por carretera y la construcción, donde el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE 2) se implementará en los próximos años.
Un aspecto importante de este mes también ha sido la diplomacia climática de Europa. En el podcast “Emission Impossible”, Jake Werksman, jefe de la delegación de la UE para la COP30, habló sobre las expectativas de Europa para la conferencia de este año. Según Werksman, Europa está lista para liderar las negociaciones y poner en marcha un sistema global de precios del carbono que impulse un futuro más verde.
En resumen, octubre ha sido un mes decisivo para Europa con nuevos objetivos climático. Lo que suceda en noviembre, tanto en el Consejo Europeo como en la COP30, será fundamental para definir el rumbo climático del continente.